Teacher Lau

¿Quién es Teacher Lau?

¡Hola! Soy Teacher Lau

Hola, me presento. Soy Laura Raby, Lau o Teacher Lau (la “tícher”) para los amigos.  Soy traductora científico-literaria en inglés ↔ español, recibida en la Universidad del Salvador de Buenos Aires.

Soy argentina, nacida en Neuquén, Patagonia, donde comencé a estudiar inglés en la Cultural Inglesa de Neuquén a la tierna edad de 5 años obteniendo notas siempre cercanas al 100%. A los 16 rendí mi First Certificate y luego, durante cinco años, no hablé, escuché, leí o escribí una sola palabra de inglés, al punto de haberlo olvidado todo.

Siempre les cuento a mis alumnos esta anécdota en sus momentos de duda: Recuerdo una vez que iba caminando por una calle de Buenos Aires al cabo de esos cinco años, tratando de recordar cómo se decía “árbol” en inglés. Sabía que era parecido al número tres, comencé a contar: one, two, three… y así y todo no me venía la palabra a la cabeza. ¡Me quería morir! Luego de tantos años, no me acordaba de algo tan simple.

Al comenzar mi vida laboral, el idioma marcaba una gran diferencia en el sueldo, por lo que decidí inscribirme en clases de inglés para recuperar todo ese conocimiento perdido. Poco a poco, al igual que cuando uno retoma la bicicleta, fui recuperando el idioma. Tal es así, que luego de un primer intento fallido debido al pánico de tener que hablar inglés de verdad… con anglohablantes… y ¡por teléfono!, fui contratada en un Call Center como soporte técnico de internet para una empresa estadounidense, con clientes que no hablaban otra cosa que inglés.

Incluso luego de la capacitación recibida en inglés y la de neutralización del acento, cuando finalmente me tocó recibir mi primera llamada a solas, casi me largué a llorar y estuve a punto de renunciar del pánico que tenía. Pero, como decimos en Argentina, la necesidad tiene cara de hereje y yo precisaba trabajar, por lo que no tuve más opción que superar dicho pánico y atender la llamada siguiente y vaya uno a saber cuántos miles de llamadas más en inglés durante un año y nueve meses.

Haber atravesado todas estas experiencias me sirvió para comprender todo aquello por lo que atraviesan mis alumnos al aprender idiomas. Entiendo sus miedos al hablar, al escuchar y tratar de entender, al intentar hacer uso del idioma en la vida real, tanto en la vida laboral, como en el ámbito social. Yo lo viví, lo padecí y lo superé. Por eso, sé que los puedo ayudar.

Y fue así que comenzó poco a poco mi vida bilingüe. Al ver lo útil que me resultó aquello que había estudiado toda una vida, sumado a lo divertido e interesante que fue conocer y poder comunicarme con viajeros anglohablantes en mi país, tomé la decisión de hacer de ello un medio de vida. (Además de haberme contagiado de “viajitis”, pero eso es tema para otra charla).

Me inscribí en esta hermosísima carrera. Una carrera a la que le dediqué mucho tiempo y esfuerzo, y que agradezco haber elegido, pues al día de hoy la disfruto en cada uno de sus aspectos. Luego de pasar por varios trabajos ajenos a lo que estudiaba, trabajos que solo estaban conectados por una constante: el inglés, finalmente hice el giro a la enseñanza de idiomas, primero en empresas (in Company) y luego a las clases particulares y en línea.

Paralelamente, y a fuerza de buscar (el que no busca, no encuentra) también logré conectarme con una agencia de traducciones y comencé a hacer traducciones para ellos. Era una empresa india del Reino Unido y traduje sobre temas variados como turismo, hotelería y restauración, náutica, seguridad vial, asistencia social, videojuegos, telecomunicaciones, medicina, psicología, economía y actualidad, rimas infantiles, etc.

Me apasiona lo que hago. Me encanta crear material y actividades nuevas para los alumnos, e investigo constantemente sobre cualquier aplicación, texto, actividad nueva que pueda incorporar a mis clases, para que las mismas sean más interesantes y divertidas. Pero a la vez entiendo y atiendo las necesidades de cada alumno. Es decir, si mi pupil (así lo aprendí de chiquita) necesita prepararse para un examen, seguiré el libro a fondo, agregando tanto material como pueda conseguir para que el alumno pueda practicar y se sienta seguro a la hora de rendir.

En cuanto a las traducciones, tengo la suerte de amar la literatura y de leer mucho, por lo que tengo un vasto conocimiento de ambos idiomas. Hice además un curso sobre Corrección de textos en la Fundación Litterae de Buenos Aires con profesores de altísimo nivel expertos en el idioma español rioplatense o castellano.

Es por ello que, a la hora de traducir, buscaré la palabra justa para recrear el texto que el escritor me haya enviado. No todas las palabras son sinónimos, no todas las expresiones se traducen de manera literal. La única voz que debe escucharse es la del escritor, y la mía será invisible en el texto traducido. Calidad ante todo, sin perder la puntualidad.

¿Necesitás saber algo más sobre mí o de este espacio que creé? Contactame cuando gustes con cualquier pregunta o comentario que tengas. Solo completá el formulario y te responderé a la brevedad. Me dará mucho gusto recibir tu mensaje. ¡Te espero! 

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